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Chaleco de compresión y peso, para niños y niñas neurodivergentes.

Un niño llevando un chaleco negro, tiene malla transpirable y correas de velcro ajustables en hombros y laterales.

Presión Táctil Profunda (DTP):

El beneficio principal de un chaleco de compresión se basa en la Presión Táctil Profunda. Es similar a la sensación de un abrazo firme o de estar envuelto en una manta pesada. Esta presión física estimula la liberación de neurotransmisores clave:

  • Serotonina: Ayuda a regular el estado de ánimo y la relajación.
  • Dopamina: Mejora el enfoque y la sensación de bienestar.
  • Oxitocina: Reduce los niveles de cortisol (la hormona del estrés).

Principales beneficios prácticos:

  • Regulación Emocional: Ayuda a calmar el sistema nervioso cuando el niño se siente abrumado por estímulos externos (ruidos, luces, multitudes), reduciendo la ansiedad y las posibles crisis sensoriales.
  • Mejora de la Propiocepción: Muchos niños neurodivergentes tienen dificultades para sentir dónde termina su cuerpo y dónde empieza el espacio (sistema propioceptivo). El chaleco les da una «retroalimentación» constante, ayudándoles a sentirse más seguros y «aterrizados».
  • Aumento de la Concentración: Al reducir la inquietud física (como el balanceo o el movimiento constante de pies), el niño puede dedicar más energía mental a tareas escolares o actividades sociales.
  • Reducción de la Hiperactividad: Proporciona el estímulo sensorial que el cuerpo busca desesperadamente, lo que suele disminuir la necesidad de moverse compulsivamente.

El Peso:

El peso funciona más bien como un «anclaje».
El uso de peso extra ayuda específicamente a través de un proceso llamado input propioceptivo intenso.

¿Cómo beneficia?

  1. «Aterriza» el cuerpo (Conciencia Corporal): Muchos niños con dificultades sensoriales sienten que su cuerpo está «flotando» o no están seguros de dónde están sus extremidades si no se están moviendo.
    • El efecto: El peso presiona los músculos y las articulaciones, enviando señales claras al cerebro sobre la posición del cuerpo.
    • El resultado: Esto reduce la desorientación y ayuda al niño a sentirse más seguro físicamente.
  2. Satisface la «Búsqueda Sensorial»: ¿Has notado que algunos niños chocan contra las paredes, saltan constantemente o se tiran al suelo? Esto suele ser búsqueda sensorial.
    • El peso proporciona ese estímulo intenso que sus nervios están pidiendo sin necesidad de que el niño tenga que moverse bruscamente o lastimarse para obtenerlo.
  3. Activa el Sistema Nervioso Parasimpático: El peso ayuda a cambiar el estado del cuerpo de «alerta/huida» (simpático) a «descanso/digestión» (parasimpático).
    • Baja el ritmo cardíaco: La presión del peso ralentiza la respiración y el pulso.
    • Calma la «mente ruidosa»: Al calmar el cuerpo, es mucho más fácil para el cerebro procesar un solo pensamiento a la vez.

Diferencias clave en el uso del peso:

A diferencia de la simple compresión, el peso requiere reglas más estrictas por seguridad:

  • La Regla del 10%: Generalmente, un chaleco o manta no debe pesar más del 10% del peso corporal del niño (más o menos medio kilo extra, dependiendo del caso).
  • Uso intermitente: El cerebro se «habitúa» al peso rápido (en unos 20 minutos). Si se deja puesto todo el día, el cerebro deja de notar el beneficio. Por eso se usa en intervalos.
  • Ubicación del peso: Los chalecos suelen llevar el peso en los hombros y la cintura para presionar los puntos de carga más efectivos.

Ejemplos.

  • El niño se mueve mucho en la silla: «Peso» (le ayuda a quedarse «»sentado»»).
  • El niño está ansioso por ruidos fuertes: «Compresión» (le da seguridad emocional).
  • El niño choca contra objetos a propósito: «Peso» (le da el impacto que busca).
  • Para caminar por el supermercado: «Compresión» (es más discreto y constante).

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